jueves, 9 de abril de 2009
Carta para mis amigos
Si nombro uno por uno pueden ocurrir dos cosas: o que deje de nombrar a alguno, o que hable de más de otro. Solo quiero tenerlos en el anonimato para causar emoción.
Cuando digo que cada uno tiene algo de mi es muy cierto, ya que si tengo una cierta conexión con cada uno de ellos es porque siempre me ubico dentro de su persona.
A veces me doy cuenta que no podría haber avanzado sola en los momentos críticos de mi vida sin ellos, son parte de mi, parte de mi mundo y cada vez voy teniendo más personas a mi lado que se convierten en mi amigos, esas personas incondicionales ( aunque suene cliché) que están en las buenas y en las malas, sin olvidarse de mi, sé que por su mente mi nombre pasa al menos una vez al día, sé también que muchas veces soy una ingrata con ellos, pero ellos lo perdonan ya que me conocen mejor de lo que me conozco yo.
Muchas veces, o casi todas, me gusta valorar lo que hacen por mi, por mas mínimo que sea, estando ahí con ellos, siempre, nunca dejándolos solos, sabiendo y comprendiendo al máximo lo que ellos puedan pasar en algún momento de su vida.
Espero no haberlos defraudado nunca, ya que me sentiría bastante mal haciéndolo,
Gracias por todo, sé que en un futuro, cuando exista una descendencia, mis hijos tendrán muchos tíos y tías que estarán velando por ellos, que jugarán, que reirán y se darán cuenta que la vida es una cadena, una cadena que hasta que dure, nunca se va a romper, que lo que uno hace ahora lo recibe después.
Gracias por hacerme pasar un buen momento en compañía de ustedes, puedo saber cuantos amigos tengo en realidad, a los únicos que considero como míos y llegan a contarse con los dedos de la mano. Recién me doy cuenta que son los dedos de mi mano, no podría hacer nada si falta alguno de ellos.
La verdadera fórmula para amar
Hace unos días, varias semanas, conocí a dos personas que realmente si conozco desde hace mucho, pero ese día las conocí de verdad.
Hay muchas formas de hablar sobre el tema del “amor”, realmente todos no amamos de la misma forma, con la misma intensidad ni a la misma persona, realmente algunos siquiera amamos, simplemente queremos y, a mi parecer, hay una gran diferencia entre el querer y el amar.
Si me pongo a divagar cual es la diferencia seria realmente aburrida ya que todos, o los que hemos sentido de las dos formas, lo sabemos.
Yo creo que la diferencia a la hora de amar no es una diferencia solamente de que clase de personas somos sino también a que persona amamos.
Hace siete meses dos amigos míos tienen una relación, su primera relación. A veces se siente la sana envidia de los que ya tenemos mucho tiempo con la misma persona y hemos pasado por los maravillosos primeros meses donde todo el amor es tan puro y solo se respira eso, sin peleas, sin mentiras, sin tonterías que afectan a una relación , donde las dos personas están enamoradas y donde todo es color de rosa(antes que se vuelva color de hormiga)
En muchas ocasiones, las circunstancias de la vida , hacen que las personas se separen y dejemos ir a los que de verdad amamos, a los que de verdad son parte de nuestra y se vuelven luego en parte de nuestro aire.
Son en esos momentos que uno desea tener las palabras adecuadas y precisas para apaciguar el dolor de la separación, contra su voluntad, de terceros.
Falta menos de un mes para que estas personas se separen, cada vez el tiempo avanza mas rápido, no se porque ayer solo se enteraron de la noticia y, hoy, solo faltan días, muchos pedimos que el tiempo siga hacia delante, ellos solo piden que el tiempo camine hacia atrás, cosa muy utopía y lamentablemente imposible, pero a veces es la única esperanza que uno tiene para seguir viviendo.
Finalmente nunca vamos a saber la forma en la que uno ama, quizá pasemos por la vida diciéndole a mas de una persona que la amamos y que estamos realmente enamorados, sin sentirlo de verdad.
Al final creo que lo único que pedimos todos, olvidándonos de los clichés y demás cursilerías que solo duran un momento, es que alguien muera y mate por nosotros.
C al cuadrado
Esta es una de las pocas veces que hablo de mí y en primera persona, es gracioso que estés tan lejos y según yo sentirte tan cerca.
Podría hablar mucho sobre ti, te lo dije , te conozco demasiado , se puede decir mucho más de lo que te conocen los demás, creo que es así si supongo y confío que estos seis años me dijiste toda la verdad, ¿ ya tanto tiempo? Demasiados dirían muchos, los suficientes diría yo.
Decir como te conocí, lo conocen muchos, muchos de los que leerán esto y dirán: claro yo siempre supe esa historia, pero decir en verdad como te conocí es decir que contigo, por primera vez, conocí el amor, que cursi suena eso, cursi y muy cierto, tenemos muchas coincidencias y algunas diferencias, no sé si nos parecemos o somos distintos, tampoco sé si en algún momento me llegaré a enterar de eso.
Comencemos con nuestras coincidencias, primero nuestro nombre es el femenino/masculino de nosotros, nuestra edad, nuestro cumpleaños, nuestro gusto por el arte, nuestro gusto por el frío, nuestro gusto por nosotros, nuestro gusto por la comida, nuestro gusto por los mismos colores, todo lo que diga nuestro siempre es bonito.
Las diferencias salen a relucir solo cuando estamos solos y nadie se da cuenta ni tendrán que hacerlo, solo deben saber que no somos la pareja perfecta, parecemos, pero creo que éramos la pareja más bonita, lo olvidaba, nuestro disgusto por la palabra pareja también entra en lo nuestro.
Hace seis años te conocí, hoy , me quiero olvidar, no sé de qué, pero quiero hacerlo, cada vez que me llamas me mueves el piso como si fuera la primera vez, cuando no lo haces lo extraño y te extraño no sabes cuanto te extraño, Hace mucho tiempo que no escucho esa palabra por el teléfono , ¿la escucharé en persona? Espero que si.
Mañana será otro día
Nunca había sentido esa sensación de sentarme frente a la ventana y contemplar la noche, la húmeda y rara noche de Lima, esperando a que él regrese a casa como si fuera su madre y él tuviera quince años.
Sabia que no iba a regresar a mi departamento, lo presentía, y también sabia que él no pensaba regresar esa noche, no por la discusión que tuvimos sino porque simplemente ya no era parte de este lugar.
Esperé y pensé toda la noche, con una mirada perdida y sin saber luego lo que estaba pensando. Dieron las seis de la mañana, cuando alguien tocó la puerta, no me despertó ya que nunca dormí esa noche, me levanté, fui a abrir la puerta y de repente no supe más.
De repente todo se volvió negro, no tuve ninguno respuesta a lo que sucedió.
Retroceder el tiempo seria en vano, todos quisiéramos hacerlo, todos necesitaríamos hacerlo para no elegir el camino que decidimos elegir en el momento equivocado, el cual no era tan equivocado antes de equivocarnos.
Yo, hubiera deseado estar ahí esa noche, negándome a dejarlo salir, haciendo de cualquier capricho mío, una excusa para él, llorando y recriminándole todo lo que él no hacia por mi y todo lo que yo hacia por él, tendiéndole una trampa para que no se fuera de mi lado, todo era posible si hubiera tenido una bola de cristal y hubiera sabido el descelance de su corazón.
Cuando abrí la puerta, eso después me lo contaron, estaba su hermana mayor, con unos lentes negros grandes y oscuros, en los cuales yo reflejaba mi rostro y mis ojeras después de haber pasado una mala noche, ella tenia una bolsa, también negra en la mano, ella solo atinó a entregármela y yo solo atiné a abrirla.
Cuando abrí esa bolsa, sabia que lo peor había sucedido, por algo no lo había recordado toda la noche, por algo en algún momento de esa maldita madrugada mi corazón salio de mi pecho y voló en el aire, se fue con él, regreso al mar, donde un día tenían que reencontrarse.
En la bolsa se encontraba su ropa, manchada de sangre a causa de un accidente, cuando él si decidía regresar a casa, regresar a mi, cuando él no decidió quedarse en la reunión a la que asistió, cuando él decidió en forma equivocada el camino que lo llevaría a la muerte.
Después de este episodio me doy cuenta que yo si tomare el camino correcto, nuestro hijo dentro de mi y yo decidiremos bien, nos juntaremos con él, en algún planeta, en algún lugar fuera de este mundo, estaremos juntos, los tres. Mañana será otro día.
lunes, 20 de octubre de 2008
Uno más uno
Me entere de casualidad que venias, como siempre me entero de todas las cosas que tienen una movida en mi vida, y ahí estuve, no me importaba si iba sola o acompañada, es mas en ningún lado me importa eso, pero te vi, te vi , te vi, yo no buscaba a nadie y te vi.
Creo que lo disfrute mas que estando acompañada, porque no quería hacer ningún comentario cuando estaba frente a la luna.
Casi dos horas de piano y voz, de gritar tu nombre hasta quedarme muda, y así me quede cuando te tuve a pocos metros, muda , tonta, sin saber donde estaba parada, sin saber que me empujaban y me jalaban, pero estuve ahí rodando mi vida y sabiendo que en ese momento fue amor de verdad.
Cantaste lo que a mi mas me gusta, no se porque llore en un par de canciones, fácil porque todas marcan y me hacen recordar cosas que han pasado por cortos 23 años, cosas alegres, porque la verdad desde el diezdeoctubre no existe nada amargo.
Era una locura ordinaria, no solo para mi sino para todos los que estuvimos ahí, ¿fanatismo? Fácil, pero todos éramos uno en ese lugar.
No me arrepiento de no haber llevado ningún objeto que plasmara el momento , se que a ti no te gusta y a mi tampoco, No me arrepiento de que aun se estén borrando los moretones de esos golpes de gente que nunca mas veré en este mundo.
No se cumplió uno de mis deseos, no firmaste la euforia que me regalaron, esa es otra historia (el disco), pero me regalaste el mejor cumplido para mi cumpleaños, la música.
Gracias por todo, siempre agradezco lo que me dan y ahora me dieron mucho, al final con una lata en mano y con una buena compañía pude decir, chau, hasta mañana.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Más
Dos de la mañana, no suena el teléfono, no suena el timbre, no hay mensajes en el correo electrónico.
Catalina esta más desesperada que nunca, pensó que ya era hora de decir adiós, pero la verdad no es tan difícil decir eso, duele mucho.
Han pasado varios años juntos (el número no es importante) pero han pasado muchas cosas juntos y ella siempre quiso que pasaran muchas más, pero él ya no daba para más.
Que historia para más complicada, cuando me la contó nunca entendí porque podía existir un amor tan dañino, porque aguanto tantas noches sola, tantos días sin saber nada de él.
Más bien, lo único que pudo hacer Catalina es sentarse a esperar, a esperar lo que nunca llegará.
Nunca estuvo tan triste como hoy, nunca fue tan tonta como hoy, nunca lo odio como lo odia hoy.
Pasaron las horas y sonó el teléfono, no su celular sino el de su casa (como nunca) era él, con una voz inigualable, solo le dijo adiós, como siempre muy práctico, ella se quedó sin decir más, colgó el teléfono y se echó a llorar.
domingo, 10 de agosto de 2008
La verdadera amistad
Hace pocos días vino mi mejor amigo de viaje, hace dos años que no lo veo y no saben cuan emocionada estoy por verlo y pasar los mejores días de nuestras vidas como lo pasábamos anteriormente.
Bueno a Jaime lo conocí en el colegio, al comienzo nunca fuimos amigos pero casi finalizando el último año nos volvimos los mejores, él me invitó a la fiesta de promoción y fue la mejor fiesta del mundo, desde ese momento nos dimos cuenta que nos llevaríamos bien toda la vida.
Bueno el día de la fiesta fuimos un poco más que amigos, solo lo fuimos ese día, tuvimos relaciones y fue la primera y última vez que sucedió eso, nunca más tocamos el tema y eso fue lo mejor.
Bueno, él se tuvo que ir a España ya que su familia vivía allá y él tenía un futuro asegurado en ese país.
Como ya lo dije han pasado dos años y Jaime viene de vacaciones por unos meses, bueno eso es lo que me dijo por teléfono, lo noté con la voz muy extraña, pero no le quise preguntar nada ya que estaba emocionada que venia a verme.
Jaime vino a mi casa, algo preocupado, pero apenas abrí la puerta me acerqué a él y lo abracé con tanta fuerza que, solo un rato mas tarde me di cuenta su rostro. Me dijo que deseaba entrar y conversar seriamente conmigo, me asusté un poco, pensé que había pasado algo en su estadía en España, pero fue todo lo contrario, lo que había pasado sucedió hace dos años.
Lo único que recuerdo después de todo mi llanto es que hace un poco más de dos años, Jaime se enteró que estaba infectado con el VIH y, aún sabiéndolo, estuvo conmigo en la mejor fiesta del mundo.
Nunca entendí porque lo hizo, nunca supe porque no me dijo la verdad en aquel momento y. nunca sabré en que momento moriré.